LA ALIMENTACIÓN
Hola peregrinos y amigos del Camino!. Hoy quiero tratar un aspecto muy a tener en cuenta durante la realización del Camino y es, nada más y nada menos, el como debemos alimentarnos. Comenzar por deciros que durante la realización de nuestro peregrinaje vamos a consumir muchas más calorías de lo que consumimos normalmente. Lo cual quiere decir que hay que reponer esas calorías y algunas más para mantener cierta "reserva". Y no solo se trata de los "sólidos", tanto o más importante son los "líquidos". De esa manera evitaremos "la pájara" y la deshidratación.
Un error muy común es querer aprovechar el Camino para perder unos quilitos, y eso os aseguro no debe ser la preocupación del que anda, al contrario hay que hacerlo bien para no desfallecer y poder llegar a la meta con toda garantía.
De media, una etapa suele durar sobre unas seis horas, y en ese tiempo hay que comer y beber. Yo suelo parar cada hora y media y aprovecho para beber y comer algo. En estas paradas, de unos quince minutos, lo suyo sería tomar frutos secos (higos, pasas, dátiles, nueces..), o un poco de fruta, el plátano es ideal porque sacia y por que es rico en potasio, la manzana es también una magnífica opción. Y como no, beber agua. No esperéis a beber cuando tengáis sed, hacedlo cada hora y media o dos. Deshidratarse, sobre todo en meses calurosos, puede hacer que tengamos que abandonar. Llevar en la mochila un poco de chorizo o queso y pan tampoco viene mal, por si por cualquier motivo hay que hacer un alto duradero y nos aprieta el gusanillo.
Un inconveniente que suele encontrar el peregrino es que en algunos albergues no dan desayuno, es por eso que es conveniente tener algo a mano en la mochila para empezar el día. Y luego más adelante hacer un buen desayuno. Esto no quiere decir que haya que comer en abundancia, pues tan malo es andar demasiado lleno como vacío. Buscaremos el punto medio. Aconsejable hacer unas cinco comidas, siendo la de la finalización de la etapa la más importante y donde hay que introducir pasta, cereales, un poco de carne etc. Pero debe predominar en esa comida los hidratos de carbono. A lo largo de los bares y restaurantes del Camino suele haber el "menú del peregrino", que además de estar bastante bien, es muy asequible. Normalmente, ya por la tarde, suele hacerse una especie de merienda cena, no muy copiosa, y a dormir prontito, como las gallinas.
Si notáis que además del agua reponedora necesitáis equilibrar vuestro niveles con bebidas electrolíticas, adelante! El acohol, lo mínimo. Mejor dejarlo para la celebración cuando se llegue a Santiago o la meta que os hayáis propuesto.
Así que con esto finalizo hoy. Que no os falte en la mochila el agua, unos frutos secos, fruta y como prevención algo más fuerte (chorizo o queso y algo de pan). Ah, y no abuséis de las grasas.
Las comidas y las cenas en fraternidad entre peregrinos son una gozada, por intercambios de experiencias, opiniones y en las cuáles suelen forjarse auténticas y verdaderas amistades.
Buen apetito y mejor Camino! Ultreia!


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